 |
Con sus más de 2000 años, Augsburgo es una de las ciudades más antigua de Alemania. Fundada por los romanos en el 15 aJC, se convirtió en una gran capital comerciante durante la Edad Media, gracias a las fructíferas actividades de las poderosas familias Fugger y Welser, quienes llegaron a dominar varios sectores de la Economía Europea. Jakob Fugger fue, en 1516, el creador de las famosas casas sociales Fuggerei, el conjunto de viviendas de protección social más antiguo del mundo, que aún hoy se encuentra habitado.Rodeada de parques y lagos, Ausburgo es una ciudad desbordante de cultura e historia, con museos y galerías, hermosos edificios y tesoros artísticos de todas las épocas. La Fuggerei, las casas natales de Mozart y Bertold Brecht, la bella alcaldía con su sala dorada, el «Kaisermeile», la catedral (con las vidrieras figurativas más antiguas de Alemania), las iglesia de San Ulrich y Afra, la iglesia de Santa Ana, el palacio Schaezler, el camino de los artesanos de la ciudad vieja, los canales de Lech, el zoológico, el jardín botánico y el recorrido olímpico en canoa, son sólo algunas de las visitas imperdibles que ofrece Augsburgo. Pero quizás lo más internacionalmente famoso con lo que cuente la ciudad sea su Teatro de Marionetas, que lleva más de 50 años fascinando a generaciones enteras de alemanes, y que se ha convertido en el símbolo de la ciudad. Aunque la historia aquí es omnipresente, el tiempo no pasa en vano para la metrópoli, y en la actualidad, su poderío industrial ha reemplazado a los talleres de artesanías, garantizando a la mayoría de sus habitantes un alto nivel de vida. No obstante, los antiguos canales de la ciudad están rodeados de ensortijadas callejuelas y viejos edificios inclinados. Por otro lado, la vida cultural de la ciudad es muy activa, y durante todo el año encontrarás numerosos y variopintos festivales y, en diciembre, uno de los mercados navideños más bonitos de Alemania. Además, los alrrededores de la ciudad ofrecen muchas y muy interesantes visitas, y, a apenas una hora de camino, se encuentran los Alpes y la bella ciudad de Múnich. |